miércoles, 2 de mayo de 2012


(Hablando sobre Uruguay)

Me dirás que mañana o pasado puede ocurrir algo en Brasil o Argentina, algo que sea tremendo y arrollador, y que ese algo nos incluya de golpe en una ola más o menos revolucionaria. Puede ser, pero la madurez no se adquiere por decreto. Si estallamos, no por propia convicción, si no pura y exclusivamente porque estallan nuestros vecinos y el fuego se propaga, lo más probable es que las llamas recibidas no nos sirvan de nada, como no sea para destruirnos. Mientras no fabriquemos nuestra propia mecha y nuestra propia pólvora mientras no adquiramos una conciencia visceral de la necesidad de nuestra propia explosión, de nuestro propio fuego, nada será hondo, verdadero, legitimo, todo será una simple cascara , como ahora es cascarita, solo cascarita, nuestra tan voceada democracia.



[Gracias por el fuego- Mario Benedetti]

martes, 24 de abril de 2012

...

Siempre, bueno mejor dicho, desde que me leí "Un mundo feliz" he sentido atracción por las sociedades Distopicas, por curiosidad, morbo, por ver como estaba todo tan bien estructurado, tan bien creado.
Mundos futuristas en el que a sociedades se les niega la libertad y la felicidad, y ellas mismas ni lo saben, viven ignorando su estado, de echo son positivas ante este, se adaptaban, lo aceptaban y crean una realidad en la que se creen ser felices, aunque no se den las condiciones para ni imaginar ese sentimiento.
Todo es fascinante en estas sociedades, crean la estructura social (autoritaria y dictatorial) como una tela de araña, con cuidado, sin dejar nada al azar, son verdaderamente inteligentes. La gente atrapada en ella solo puede seguir la voluntad de estos, y lo harán con indiferencia, sin rencor, sobresforzandose sin rencor, sin salirse de la linea trazada... Dejando que atisben la libertad, o que ellos se crean que eso es libertad. Les dan el ocio para tenerlos contentos, les dan un ocio predeterminado, con limites, barreras, estudiado-empaquetado- y listo. Les dan una educación acorde a la misión que le han encomendado y les repiten las formulas: que son, donde deben aspirar y como hay que tener la boca cerrada y trabajar.
Si, siempre me ha gustado coger un libro nuevo del tema y ver como esta estructurada la sociedad distopica de turno, me enfrasco, no me cabrea como lo hacen, como destruyen toda la sociedad actual para manipularla a su antojo, si no que es curiosidad y admiración lo que siento cuando leo estos libros de ficción. Que placer leerlos la verdad.

Pero no ahora, no me hace gracia esto que esta pasando, no me produce curiosidad, no quiero ver donde llega, no quiero seguir avanzando paginas en mi día a día, no quiero que pasen las horas, ni los días, no quiero nuevas leyes, ya basta, no quiero que me dejen sin estudiar, no quiero que me laven el cerebro para saber a que debo aspirar, no quiero ver a mi alrededor una masa de gente uniforme, no quiero opresión del sistema, no quiero que España en la actualidad sea como la sociedad Distopica de mis libros de ciencia ficción, no quiero, no puedo, no aguanto.


domingo, 22 de abril de 2012

domingo, 8 de abril de 2012

(Aquí se escribió una entrada demasiado negra como para seguir existiendo.)

jueves, 22 de marzo de 2012

Y antes de que la ciencia hubiese destruido la leyenda, la leyenda había devorado la ciencia y todo lo demás.

lunes, 19 de marzo de 2012

miércoles, 7 de marzo de 2012

Al fin el auto.
Feliz en él. Todos sus problemas los soluciona el mecánico. Pero cuando a mí me falta un sentimiento, un pistón digamos, o mis válvulas de escape están gastadas, o la nostalgia, el sistema de encendido digamos, tiene atrasada la chispa, no hay mecánico que pueda arreglarme.